Hay algo en el aire de enero que nos hace creer que todo es posible. Las páginas del calendario están en blanco, el año anterior quedó atrás, y sentimos una energía renovada para ser mejores versiones de nosotros mismos.
Pero aquí está la verdad que nadie quiere escuchar: enero no tiene propiedades mágicas. El 1 de enero es un día como cualquier otro. Lo que sí es real es un fenómeno psicológico llamado "el efecto del nuevo comienzo", estudiado por la profesora Katherine Milkman de Wharton.
Por qué los nuevos comienzos nos motivan
Cuando percibimos un punto de quiebre temporal —un nuevo año, un cumpleaños, incluso un lunes— nuestro cerebro crea una separación psicológica entre nuestro "yo pasado" (con todos sus fracasos) y nuestro "yo futuro" (lleno de potencial).
Es como si pudiéramos empezar con una pizarra limpia.
La trampa de la motivación de enero
El problema es que confundimos esta oleada de motivación con disciplina. La motivación es un visitante temporal; la disciplina es un residente permanente.
Enero nos da motivación gratis, pero cuando febrero llega con su rutina gris, esa motivación se evapora.
Por eso el 80% de los propósitos de Año Nuevo se abandonan antes de terminar el segundo mes.
Cómo usar el nuevo comienzo a tu favor
1. Empieza ridículamente pequeño. No te comprometas a ir al gimnasio cinco días por semana. Comprométete a ponerte los zapatos deportivos todos los días.
2. Crea sistemas, no metas. "Quiero perder 10 kilos" es una meta. "Camino 20 minutos después de comer" es un sistema.
3. Añade fricción a lo malo, elimínala de lo bueno. Si quieres comer mejor, no compres comida basura. Si quieres leer más, deja el libro en tu almohada.
4. Busca compañía. Los hábitos compartidos tienen un 65% más de probabilidades de mantenerse.
El verdadero regalo de enero
Enero no te da superpoderes. Te da permiso. Permiso para reinventarte, para soltar lo que no funcionó, para intentarlo de nuevo.
Pero ese permiso no tiene fecha de caducidad. Puedes empezar de nuevo cualquier lunes. Cualquier mañana. Cualquier momento.
Hoy es tan buen día como cualquiera para comenzar.