Septiembre ha llegado. Las vacaciones son un recuerdo, el ritmo normal ha vuelto, y hay algo en el aire que se siente como un nuevo comienzo.
No es tu imaginación. Psicológicamente, septiembre funciona como un segundo enero.
La ventaja de septiembre
En enero, empezamos desde cero. No sabíamos qué funcionaría. Enero fue un experimento.
Septiembre es diferente. Ahora tienes datos. Sabes qué hábitos sobrevivieron y cuáles no. Sabes qué te cuesta más. Sabes qué te motiva realmente.
Septiembre no es empezar de cero. Es empezar con ventaja.
Qué hacer diferente esta vez
Los tres errores de enero que no debes repetir:
1. Demasiados hábitos a la vez
2. Metas ambiciosas sin sistemas
3. Hacerlo solo
Menos hábitos, mejor ejecutados. Si en enero intentaste 7 hábitos y terminaste con 0, esta vez empieza con 2-3 máximo.
Sistemas sobre metas. No "quiero leer más", sino "leo 10 minutos después de cenar".
Encuentra compañía. Un amigo, un grupo, alguien que sepa lo que intentas y a quien debas reportar.
Los próximos 100 días
Desde el 1 de septiembre hasta el 31 de diciembre hay aproximadamente 120 días. En ese tiempo puedes transformar un comportamiento completamente.
No pienses en el año entero. Piensa en este trimestre. ¿Qué quieres que sea diferente para cuando brindemos en fin de año?
El segundo comienzo está aquí. Úsalo.